martes, 11 de noviembre de 2008

Que poco cuesta ser feliz

Mongolia es un País muy grande en donde hay muchas personas que viven en el umbral de la pobreza. Estas niñas me las encontré un día muy gris, no solo por el cielo, si no por algunos acontecimientos que alludaron a engrisecer todo. Era un pueblo lejano a la capital llamado Altai, al que solo se llega por un camino de tierra que en algunos tramos se hace intransitable por los baches, ríos, arena del desierto del Gobi, en fin, un lugar casi remoto, en una Mongolia bastante pobre en sus zonas rurales. Pero allí estaban ellas, con unas sonrrisas que llenaban e iluminaban ese lugar y hacian desaparecer todo color gris del cielo y de mi mente.

1 comentario:

Susan dijo...

Que buena foto y lo que más me gusta es la reflección; la verdad es que una sonrrisa no cuesta nada, pero hace mucho!!
FELICITACIONES